martes, 23 de marzo de 2010

MÁS DE LO MISMO

No resultaba difícil prever que cuando la crisis económico-financiera mundial, provocada no olvidemos por la avaricia de unos pocos y por la falta de controles del capitalismo más libertino, se sintiera ligeramente aliviada de todos los males que ella misma había provocado, las cosas no iban a cambiar demasiado, al menos para los de siempre, para los más ricos y para los buitres y carroñeros del sistema. Y mientras tanto, la gran mayoría de los ciudadanos de buena parte del planeta a padecer las consecuencias.
Ya se han ido encargando algunos de cultivar nuevos valores que han crecido sobre las caducas ideologías neoliberales, sobre los presagios más pesimistas y sobre temores infundidos a base de IPC’s, PIB’s y de cualquier otro índice tan desgastado como premeditado. Presuntos nuevos valores aparentemente surgidos para cambiar todo para que así nada cambie.
Quizás sea fácil caer en la tentación en estos momentos difíciles de confundir deseo con realidad. No hay soluciones mágicas y mucho menos pueden provenir de quienes han creado el problema. Al amparo de esta confusión, propuestas deslumbrantes por su apariencia pero simplonas y ramplonas en su contenido, pueden tener su caldo de cultivo en boca de personas de dudosa honradez y de más dudosa capacitación política..
Los embistes a la convivencia democrática pueden llegar desde cualquier parte, incluso desde dentro del propio sistema que en aras de no se sabe muy bien qué legitimidad, ahora plantean recortes en el gasto social y en la ayuda a los más perjudicados por la crisis, precisamente a quienes no la han provocado.
Si de las crisis se puede esperar algo positivo, es la posibilidad de regenerarse y de resurgir de las cenizas con la firme voluntad de no cometer los mismos fallos que nos ha llevado al borde del abismo del capitalismo financiero. Si errar es de humanos, rectificar es de sabios. Pero el capitalismo globalizado y neoliberal aunque no lo sea, parece divino.








miércoles, 10 de marzo de 2010

ACROSS THE UNIVERSE

En estas últimas semanas no he me sentido con ánimo para escribir ni para publicar ningún artículo en el blog. Y aunque sigo sin tener el cuerpo muy templado, creo que ya es el momento oportuno para dar un pequeño paso hacia adelante.
Y es que, una vez pasado el primer impacto, ahora nos corresponde a todos nosotros a aprender, una vez más, a seguir viviendo. Y lo haremos sabiendo que será inútil buscar refugio y consuelo en el paso del tiempo, ya que es más que seguro que nuestra memoria seguirá siendo muy generosa con todos nosotros durante mucho tiempo y que no va a privarnos de los mejores ni de los peores recuerdos de nuestras vidas.
Y así, sin posibilidad de elección, entre lágrima y lágrima, y entre el dolor y el desconsuelo, volveremos poco a poco a la rutina diaria que, después de todo, es con lo que la vida pretende darnos cobijo de la pena que ella misma nos ha causado.
Y como siempre, seguiremos inútilmente haciéndonos preguntas en busca de respuestas definitivas. Y, también como siempre, algunas cuestiones las esquivaremos, otras las fingiremos y en alguna que otra respuesta, nos engañaremos inconscientemente a nosotros mismos, sabiendo que la verdad suele ser siempre demasiado dolorosa.
Ahora se trata ya de conseguir cicatrizar la herida sin que la marca sea demasiado profunda y que, en cualquier caso, quede lo más oculta posible.
Después de todo, siempre nos queda la esperanza de creer que la vida, a pesar de todo, vale la pena vivirla.
Josep Soriano